El recuerdo
Publicado por
Segismundo
on 10 de enero de 2010
nubes
amor,
confesiones,
dolor
Santiago cae en la oscuridad de la noche. Me encuentro en el mismo lugar. Intento observar las estrellas, imaginarme el cielo, y la luna llena iluminando a los amorosos que bajo las sabanas se alimentan de la pasión nocturna, intento divisar aquella estrella fugaz que dibujo en mi imaginación, que se forma con una pequeña luz que dibuja el techo de mi cuarto. Recostado en la cama, sigo observando, perdiendo mi cabeza en cualquier lugar del mundo. La noche sigue avanzando, y yo sigo allí, mirando hacia lo que hay más allá de aquella pared, descubriendo nuevos universos con mis ganas de alejarme de todo esto.
Pareciera que oigo los primeros pasos que un nuevo día esta comenzando. Miro mi reloj que indica el avance de las agujas, dando señales de un nuevo despertar. No obstante, mi mente y mi alma, siguen allí, en la misma posición, el mismo sentimiento, el tiempo se detuvo, se niega a avanzar, a dar un paso hacia la vida.
Aburrido de inventar aquello que no se puede dibujar con los dedos ni con la mirada, giro mi cabeza hacia aquel rincón en donde el desorden tiene su paraíso: papeles, música, poemas sin terminar, libros sin leer, lapices, basura y inutilidades. Desde mi lugar, puedo ver aquella foto que tanto daño me hace, pero que lleva años en el mismo lugar, todavía sin poder tirarla al tacho de la basura. Los recuerdos se apoderan de mi, sacándome de mi inercia, o adentrándome más en ella
Situations running through my head
Well looking back through time
You know it's clear that I've been blind
I've been a fool
To ever open up my heart
To all that jealousy, that bitterness, that ridicule
Junto a mis sueños y pesadillas en la construcción de aquel cielo, me dirijo hacia lo único que tengo de tí: aquella imagen de tu silueta reflejando los colores de aquel día de primavera. Una vez más me rindo ante aquel beso tuyo, acerco mi boca a tu imagen, besándola como si fueses tú, en el instante mismo en que una lágrima comienza a rodar por mi mejilla. Quisiera seguir imaginando cielos y estrellas, pero inevitablemente llegó a tu foto, pese a que cada día intento guardarla en algún lugar en donde solamente el olvido se recuerde de su existencia. En caso que quisiera que el olvido se olvidé de olvidar, ya sabría en donde encontrarte, y refugiarme en ti.
Pasan los días, las semanas, los años, y la foto sigue presente. Las noches se confunden con los días, y ya he creado todas las estrellas que mi universo pueden soportar, además inventé un idioma, una historia y la posibilidad de poder besar tus labios tibios, mientras caminamos por el parque en los atardeceres de los domingos. Pero nada puede contra tu foto. La imagen que de aquel momento mágico, quedó impregnada en mi alma, y eso es algo que ¡por Dios que cuesta despegar!
Allí se quedó, mi cuerpo, mi mente, mi tiempo, y mi vida. La foto consumiéndolo todo. La imagen que no se puede quemar. El retrato inmortalizado de un tiempo que no volverá. El beso que no podrá volver a sentir mis labios. Quedaste tú con todo lo que soy, quede acá, sin nada, solamente con mi mundo que invento para retrasar el momento de la locura por no tenerte. Yo te amaba, te ame tanto ¿Me amaste? ¿Me amas? ¿Darías a este amor una segunda oportunidad? preguntas que respondo, mientras beso tu imagen sentado en aquel rincón de mi universo, mientras la noche sigue confundiéndose con el día, y las semanas son exactamente igual a los festivos y mi vida, que sigue pensando en que el reloj se detuvo y la vida ya no puede dar pasos adelante. Él y la vida se encuentran sentados en el mismo lugar, observando la nada y la imagen, confundiéndose en el llanto de no aceptar lo que la distancia se encargo de separar en aquel octubre lluvioso, en que hasta el clima lloró la partida y el fin de este amor.
Observo tu vestido violeta - como tu nombre -, mientras invoco a aquel amor de abril, interrogando a la esperanza para saber si este amor puede tener una segunda oportunidad de amar, de entregar todo, para ser más sincero, y decir que el sentimiento nunca fue tan verdadero.
If you want it
Come and get it
Crying out loud
The love that I was
Giving you was
Never in doubt
Let go your heart
Let go your head
And feel it now
La esperanza de este amor privado de aceptación, por los malditos 20 mil kilometros que nos separan de tenerte en mis brazos, se diluyen repentinamente - haciendose añicos, conviertiendose en una utopía - cuando te veo en aquella pantalla del computador junto a él, colocando en tus dedos aquel anillo de compromiso, sellando la unión permanente en aquel dulce beso - el cual supuestamente estaba guardado para nuestro reencuentro.
El vestido de blanco inunda tu rostro de felicidad verdadera. Mis lagrimas de la utopía de nuestro reencuentro, se convierten en el fuego que comienza a quemar tu foto y mis recuerdos.
Pareciera que oigo los primeros pasos que un nuevo día esta comenzando. Miro mi reloj que indica el avance de las agujas, dando señales de un nuevo despertar. No obstante, mi mente y mi alma, siguen allí, en la misma posición, el mismo sentimiento, el tiempo se detuvo, se niega a avanzar, a dar un paso hacia la vida.
Aburrido de inventar aquello que no se puede dibujar con los dedos ni con la mirada, giro mi cabeza hacia aquel rincón en donde el desorden tiene su paraíso: papeles, música, poemas sin terminar, libros sin leer, lapices, basura y inutilidades. Desde mi lugar, puedo ver aquella foto que tanto daño me hace, pero que lleva años en el mismo lugar, todavía sin poder tirarla al tacho de la basura. Los recuerdos se apoderan de mi, sacándome de mi inercia, o adentrándome más en ella
Situations running through my head
Well looking back through time
You know it's clear that I've been blind
I've been a fool
To ever open up my heart
To all that jealousy, that bitterness, that ridicule
Junto a mis sueños y pesadillas en la construcción de aquel cielo, me dirijo hacia lo único que tengo de tí: aquella imagen de tu silueta reflejando los colores de aquel día de primavera. Una vez más me rindo ante aquel beso tuyo, acerco mi boca a tu imagen, besándola como si fueses tú, en el instante mismo en que una lágrima comienza a rodar por mi mejilla. Quisiera seguir imaginando cielos y estrellas, pero inevitablemente llegó a tu foto, pese a que cada día intento guardarla en algún lugar en donde solamente el olvido se recuerde de su existencia. En caso que quisiera que el olvido se olvidé de olvidar, ya sabría en donde encontrarte, y refugiarme en ti.
Pasan los días, las semanas, los años, y la foto sigue presente. Las noches se confunden con los días, y ya he creado todas las estrellas que mi universo pueden soportar, además inventé un idioma, una historia y la posibilidad de poder besar tus labios tibios, mientras caminamos por el parque en los atardeceres de los domingos. Pero nada puede contra tu foto. La imagen que de aquel momento mágico, quedó impregnada en mi alma, y eso es algo que ¡por Dios que cuesta despegar!
Allí se quedó, mi cuerpo, mi mente, mi tiempo, y mi vida. La foto consumiéndolo todo. La imagen que no se puede quemar. El retrato inmortalizado de un tiempo que no volverá. El beso que no podrá volver a sentir mis labios. Quedaste tú con todo lo que soy, quede acá, sin nada, solamente con mi mundo que invento para retrasar el momento de la locura por no tenerte. Yo te amaba, te ame tanto ¿Me amaste? ¿Me amas? ¿Darías a este amor una segunda oportunidad? preguntas que respondo, mientras beso tu imagen sentado en aquel rincón de mi universo, mientras la noche sigue confundiéndose con el día, y las semanas son exactamente igual a los festivos y mi vida, que sigue pensando en que el reloj se detuvo y la vida ya no puede dar pasos adelante. Él y la vida se encuentran sentados en el mismo lugar, observando la nada y la imagen, confundiéndose en el llanto de no aceptar lo que la distancia se encargo de separar en aquel octubre lluvioso, en que hasta el clima lloró la partida y el fin de este amor.
Observo tu vestido violeta - como tu nombre -, mientras invoco a aquel amor de abril, interrogando a la esperanza para saber si este amor puede tener una segunda oportunidad de amar, de entregar todo, para ser más sincero, y decir que el sentimiento nunca fue tan verdadero.
If you want it
Come and get it
Crying out loud
The love that I was
Giving you was
Never in doubt
Let go your heart
Let go your head
And feel it now
La esperanza de este amor privado de aceptación, por los malditos 20 mil kilometros que nos separan de tenerte en mis brazos, se diluyen repentinamente - haciendose añicos, conviertiendose en una utopía - cuando te veo en aquella pantalla del computador junto a él, colocando en tus dedos aquel anillo de compromiso, sellando la unión permanente en aquel dulce beso - el cual supuestamente estaba guardado para nuestro reencuentro.
El vestido de blanco inunda tu rostro de felicidad verdadera. Mis lagrimas de la utopía de nuestro reencuentro, se convierten en el fuego que comienza a quemar tu foto y mis recuerdos.

2 expláyese:
Sólo en los sueños me he desdoblado, y siempre es una experiencia maravillosa... Veo que te es fácil viajar con la mente.
Sal-udo.
Tanto que desearía que la vida se detuviera un momento mientras medito. Cuanto daría porque lo hiciera. El tiempo avanza y nos lleva con él, encadenados, secuestrados... pero a la vez felices... porque el paso de tiempo, el sol y la luna girando, los rostros cambiando, son muestras hermosas que vivimos, sentimos y amamos el mundo.
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